Lo fugaz
Ricardo Jaimes Freyre (1866-1933)

La rosa temblorosa

se desprendió del tallo,

y la arrastró la brisa

sobre las aguas turbias del pantano.

 

Una onda fugitiva

le abrió su seno amargo,

y estrechando a la rosa temblorosa

la deshizo en sus brazos.

 

Flotaron sobre el agua

las hojas como miembros mutilados,

y confundidas con el lodo negro,

negras, aún más que el lodo, se tornaron.

 

Pero en las noches puras y serenas

se sentía vagar en el espacio

un leve olor de rosa

sobre las aguas turbias del pantano.